En la reunión en la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar), las eléctricas de la provincia de La Pampa recibieron el apoyo de varias federaciones para llevar a instancias judiciales el reclamo por los postes confiscados por el gobierno provincial. Además, reiteraron el posible interés de algunos sectores de beneficiar a los monopolios de tv por cable, en desmedro de las cooperativas de la zona.
(Ansol).- En diálogo con este medio, el presidente de la Federación Pampeana de Cooperativas (Fepamco), Abel Argüello, y el vicepresidente de la Cooperativa Santa Rosa y secretario de la federación, José Piati, repudiaron la resolución del gobierno provincial que respalda la expropiación de los postes propiedad de cooperativas eléctricas de La Pampa, y valoraron el respaldo del sector tras una reunión en las oficinas de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (Cooperar) en la ciudad de Buenos Aires.
¿En qué marco se da la reunión en Cooperar?
-(Abel Argüello)- Vinimos a expresar la preocupación de la Fepamco por esta cuestión que pude tener consecuencias que trasciendan la provincia. Le pedimos a Cooperar que analice con sus técnicos y con el resto de las federaciones la situación para que luego el movimiento cooperativista se pueda expedir con fundamentos al respecto sobre la resolución 3212 del Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la provincia de La Pampa.
-¿Es coherente el argumento técnico de la provincia y la necesidad de trasfondo político y económico?
-(AA) Creemos que no está explicitado, podemos tener ciertas hipótesis sobre cuál es el trasfondo, pero es necesario ponerlo sobre la mesa de diálogo. Sería bueno que se expliciten. Tenemos que decir que los antecedentes fueron ofrecidos en la reunión de hace unos días pero todavía no los hemos obtenido. Probablemente vamos a acceder y vamos a ponerlo en manos de cooperativas y asesores para que vean la campana del gobierno.
-¿Qué expresaron las federaciones en la reunión del viernes 27 de abril en las oficinas de Cooperar?
-(AA) Estamos haciendo sonar las alertas allí para conseguir el apoyo de las federaciones, que ya se expresaron comprometiéndose a seguir atentamente este tema y a hacer todas las gestiones necesarias para llegar a una solución lógica y favorable al movimiento. Apoyándonos, comprometiéndose a seguir atentamente el tema.
-Y la reunión con el gobernador de La Pampa, Mario Jorge, ¿Qué saldo dejó?
-(AA) Más allá de que ratificó su postura, nosotros hicimos lo mismo. En esta cuestión hay posiciones encontradas, divergentes de fondo pero es bueno que nos escuchen, que analicen nuestras posturas seriamente, que son jurídicas, legales, constitucionales. Hoy por hoy la pelota está del lado de ellos ya que tienen la herramienta para terminar con este tema o no, al momento de resolver los recursos pueden ratificar, modificar levemente o totalmente la resolución que al momento tanto nos afecta. El gobierno tiene la llave para confirmarla o modificarla.
-A primera vista, ¿por qué creen que la provincia no podría o no debería confiscar las columnas que construyó la cooperativa?
-(AA) Entendemos que son propiedad de las cooperativas, están hechas, mantenidas y adquiridas por los asociados, forman parte del patrimonio y nuestros balances además del esfuerzo de generaciones que han capitalizando y aportando al servicio eléctrico provincial. No pueden ser, entonces, apropiadas por una decisión del Estado provincial sin ningún tipo de reconocimiento económico más allá del derecho en expectativa que tienen cuando se finalice la concesión dentro de 50 años.
-(JP) Tenemos derechos que están reconocidos por la ley. En el caso de la Pampa la ley 1101 y hay un marco que son los convenios de concesión firmados en 1994. En base a eso la posición del gobierno no tienen sustento legal.
De todos modos, el movimiento cooperativo pampeano siempre ha planteado al gobierno la cuestión de que estratégicamente seamos aliados porque los asociados a nuestra cooperativa se merecen el mejor servicio y al costo más bajo y siempre entendimos que debe ser con la infraestructura del gobierno, con los bienes que son de los propios pampeanos. Las cooperativas podríamos presentar un modelo que podría ser un ejemplo para todo el país porque tenemos condiciones técnicas y lo único que está faltando es la voluntad política real de integrar al movimiento cooperativo.
En algunos municipios se pueden llegar a dictar normativas que pueden posibilitar a retomar servicios que hoy están a cargo de cooperativas y así los municipios se agarren de esas cajas.
-¿Creen que es un escollo más que tiene que ver con la televisión por cable?
-(AA) Podemos entender que hay un montón de elucubraciones, porque cuando las cosas no se plantean claramente dan lugar a ellas. Dentro de las cuales pueden estar las vinculaciones con los cableros, las empresas de cable, vinculadas a intereses municipales impositivos, de tasas. Sería bueno que se aclarara la cuestión.
- (JP) Se ve que se beneficia a cableras que no han invertido en una estructura que como en el caso de las cooperativas pampeanas están invirtiendo desde los ´30. Así pueden venir empresas con un rollo de cable y con un aparato a subirse y posicionarse en un mercado que en todos estos años fue un mercado abusivo, ya que se contribuyó a generar una ley de Medios que clavo una espada en los brazos de los multimedios.
-Esto sucede meses después de que la Cooperativa Santa Rosa obtiene su licencia.
-(AA) Llamativamente, al igual que en 2000 con el gobernador Jorge y (el ministro de Obras y Servicios Públicos) Jorge Varela son los mismos actores que vuelven a la carga con el mismo tema. Hemos sido atacados por los gobiernos, pero podemos contra los monopolios. Las cooperativas nacen contra los abuso de los monopolios. En el caso de Cooperativa Santa Rosa, nace la telefonía por un abuso de Telefónica y que con el crecimiento de la cooperativa casi desapareció.
-(JP) Las expectativas que hay en las cooperativas de la provincia, con la posibilidad que abre la Ley de Medios, es dejar de estar marginadas con leyes injustas y anticonstitucionales. Entonces, vemos a estas amenazas del gobierno pampeano como algo a contrapelo de una política nacional que lucha porque estas voces aparezcan.