AUTOGESTIÓN
16 de agosto de 2018

Más de cien policías desalojaron a ocho trabajadores en conflicto laboral

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La patronal quiere pagar la mitad de lo que le corresponde por indemnizaciones. El Poder Judicial encaró el problema desde el fuero penal, entendiendo que había una usurpación, mientras que los trabajadores del bar Adela's esperan usar los créditos laborales para conseguir la continuidad laboral.

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(Ansol).- Esta madrugada fueron desalojados -por más de 100 policías y un operativo que incluyó camionetas, camiones, vallas e infantería- los ocho trabajadores que permanecían en sus puestos de trabajo en el bar Adela’s desde el 31 de julio.

“El 25 de julio Pablo Heras nos llamó a todos , uno por uno, diciendo que a partir del 31 nos quedábamos sin trabajo, que teníamos que renunciar y que íbamos a cobrar menos de la mitad de indemnización de lo que nos correspondía. Con el tiempo algunos fueron aceptando y quedamos ocho”, recordó Diego Santillán, trabajador del bar Adela’s.

Pablo Heras es miembro de las firmas Entre Amigos SRL y 5 Hispanos, y en un primer momento se mostró dispuesto a ceder el mobiliario a cambio de las indemnizaciones, “pero estaba ganando tiempo”, sospechan los trabajadores.

Como en la mayoría de las recuperaciones que implican conflicto, la policía y la justicia se posicionó rápidamente del lado de la patronal; Diego contó a Ansol: “El 31 vinimos con el abogado del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, Bernal. Nos encontramos con el frente del local todo empapelado. Nos metimos con el encargado. Nos quedamos ahí. Nos hicieron la denuncia por usurpación y la fiscal la tomó, como si fuera una usurpación común, en el fuero penal. No nos dejaron entrar ni siquiera comida durante los primeros días”.

Otro trabajador, Mariano Montané, contó a Tiempo Argentino antes del desalojo: “La gente del barrio nos acerca comida, por lo cual estamos muy agradecidos. Recuerdo que los primeros días dormíamos en los sillones tapados con los manteles, hasta que nos trajeron frazadas. Yo soy del interior del país y vine a Capital a probar suerte y de repente pasa esto”.

Los trabajadores saben que el conflicto no termina acá, pero ,debido al entramado empresarial con el que se están encontrando, lo que no saben es dónde termina.

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