COLUMNA
4 de mayo de 2018

“Hace falta reflexionar sobre las prácticas de consumo”

El investigador social Rodrigo Fernánedez Miranda dialogó con Radio Untref acerca de la necesidad de transformar hábitos para que el planeta sea sustentable. "Detrás del consumismo hay un sistema de valores e ideas que le dan sentido. Dentro de su lógica, todo se puede comprar y vender, inclusive los derechos sociales", comentó.

Etiquetas: , , , , , ,

COMPARTÍ ESTA NOTAShare on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someone
(Ansol).- “Tal vez una de las mayores complejidades de la crítica al consumismo tenga que ver con la interiorización de esa práctica y el poder de su subjetivación: a veces consumimos y no nos damos cuenta de que lo estamos haciendo. Nos movemos con cierto automatismo y no tenemos la capacidad crítica de reflexionar sobre nuestra propia práctica”, comentó Rodrigo Fernández Miranda a Radio Untref cuando se lo consultó sobre los lineamientos estratégicos que surgen de la economía social y solidaria para promover un consumo transformador.
Para el docente de la Universidad de Tres de Febrero, vivimos en una sociedad de consumo que tiene que ser desenmascarada para que la economía esté puesta en función de las personas y no del capital.
“Detrás del consumismo hay un sistema de valores e ideas que le dan sentido. Dentro de su lógica , todo se puede comprar y vender, inclusive los derechos sociales. Zygmunt Bauman decía que las personas, cuanto más consumimos, nos hacemos más consumibles, porque aumenta nuestro valor de mercado”, desarrolló el investigador social.
Fernández Miranda recordó palabras del filósofo Carlos Marx, quien decía que no existe actividad humana para la cual el ser humano sea tan preparado como para el consumo, y ahondó: “Los objetos de consumo tienden a convertirse en objetos de deseo masivo por medio de conceptos como la necesidad. Así, la supuesta particularidad del producto lo transforma en un fin en sí mismo y se mueve, así, en el ámbito del deseo”.
También dijo que la práctica de consumir tiene una cotidianeidad tan fuerte que todo lo que hacemos tiene asociado un acto de consumo.
Todo esto, aclaró, se da en el marco de una noción liberal sobre el mercado, como si este fuera un espacio donde cada cual es absolutamente libre de guiarse por sus propias preferencias, sin más condicionamientos, y como si el consumo fuera una práctica inocua; sin embargo, existen estudios que muestran que la humanidad ya consume el triple de lo que se produce en el planeta.
Así y todo, señaló que se trata de una práctica del 20 por ciento de la población mundial ya que el resto tiene necesidades básicas insatisfechas o bien otra forma de relacionarse con los objetos.

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?